Santa Cruz: Una comuna pintada en sus murallas

Texto por Fernanda Poblete Castro

Santa Cruz, Región del Libertador Bernardo O’higgins

10 de noviembre de 2017

Mirar las murallas y conocer la historia e identidad de una comuna puede ser una actividad cotidiana, en especial si se camina por las calles de Santa Cruz, comuna de la provincia de Colchagua. Con una historia e identidad arraigada en el mundo rural, la comuna se destaca por ser un centro agrícola, su arquitectura colonial y el turismo.

Desde hace algunos años, el Departamento de Cultura de la Municipalidad, ha guiado varios proyectos muralistas que tienen por finalidad  “plasmar la historia de la comunidad en una obra en el espacio público, vinculando a la gente y que se sintieran partícipes de la obra, como artistas, creadores y cuidadores” (Luis Navarro, Encargado del Departamento de Cultura).

El primer proyecto de murales surge de la idea de Luis Valdés –profesional del Departamento de Cultura-, quien como artista visual y profesional del área de cultura de la comuna, induce en 2013 la práctica muralista como experiencia pictórica y comunitaria. En esa ocasión fue invitado Spok, quien pintó “Bacos Dios del Vino”, financiado con recursos del Municipio, el cual más que un mural fue un graffiti, marcando de esta forma el inicio del muralismo en la comuna.

A continuación se pintó el mural “Semillas” en el terminal de buses, por medio de un proyecto Fondart adjudicado por el Colectivo Alapinta, cuya temática gira en torno la generación de conciencia ambiental y memoria colectiva de los pueblos.

Luego, hacia fines de 2014 se pintó La Tejedora en el Complejo Deportivo, obra de los artistas visuales Aner y Tikay, el cual destaca la tradición de las tejedoras y artesanas latinoamericanas en un muro que por largos años sufrió el rayado callejero y en la actualidad es uno de los murales más destacados y limpios en la comuna.

Mural La Tejedora, Aner y Tikay (2014)

Sin embargo, es con el tercer mural que se empiezan a gestionar auspicios privados y de particulares, en el cual participó el artista visual Dasic ,pintado en la Plaza de Juegos de la comuna, donde actualmente convive con una pista de skate, actividades deportivas y recitales en vivo.

Mural Plaza de juegos, Dasic Fernández (2015)

Con todos estos antecedentes, se empezó a elaborar el proyecto comunal muralista “Mi Barrio Pinta su Historia”, a pedido del Alcalde William Arévalo, que “tiene como objetivo crear espacios de reflexión en torno a la identidad barrial, al  trabajo comunitario y a colaborar con la valoración del territorio en el cual se habita mediante la confección de murales temáticos co-creados entre artistas monitores y las comunidades que residen en cada barrio y/o población que abarca el proyecto.”).

De esta forma se empieza a trabajar con las comunidades para hermosear aquellos lugares abandonados y así generar identidad en lugares donde los vecinos carecían de vínculos y sedes sociales. Contó con la participación de Aner y Tikay, quienes comienzan a generar vínculos entre ellos como artistas y los vecinos, para lograr un trabajo en conjunto que apuntó a identificar los elementos con los cuales se identificaba desde su llegada al barrio para luego concretar un diseño del mural. Además de los murales, este proyecto logró reunir a los vecinos en un espacio común, entre artista y vecinos pincelearon las murallas.

Entre los objetivos estaban el vincular a las comunidades y hacer uso del espacio público, haciendo que las personas se sintieran partícipes de la obra como artistas y creadores, y de este modo lleguen a sentirla como propia, lo que implica tambien el cuidado posterior de esta.

El último mural, hasta ahora, fue realizado este año en la muralla de una casa ubicada en la población Gabriela Mistral, que busca el rescate del “tesoro humano vivo” de personajes de la zona, quienes además viven en el sector: el Turco de las peinetas y Cachimbahuer, vendedor de maní. Cabe destacar que en esta ocasión el mural fue pintado por un artista santacruzano Ronald, quien con anterioridad estuvo también involucrado en Mi Barrio Pinta su Historia.

Mural Tesoro Vivo Humano, Ronald Pérez (2017).

En una mirada hacia el futuro, se pretende invertir en luminaria led, bancas y espacios verdes que puedan convivir con los murales, entendidos también como un espacio de encuentro. Además, se espera que los murales sean parte de un recorrido turístico. Concretar un Plan de Intervención Artística y Comunitaria, el cual busca salir del muralismo y generar variados tipos de arte en el espacio público en conjunto a las comunidades, potenciar la reconversión de los lugares públicos como espacios colectivos, al servicio del encuentro y del bienestar en común.

En cuanto a nuevos murales, según informan en el Departamento de Cultura, se avecinan obras en relación al folclor, la artesanía y el rescate del arte popular en conjunto a las artesanas de La Lajuela (sector rural de la comuna).

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